Salud de los niños

Lo más importante que pueden hacer los padres para proteger la salud de sus hijos a largo plazo es tratar de inculcarles hábitos saludables (predicando con el ejemplo) ya que hay relación entre lo que los niños hacen y la salud que tendrán al llegar a adultos, según e l cardiólogo mundialmente conocido D. Valentín Fuster en el capítulo “Nunca es pronto: la prevención empieza en la infancia” de su libro La Ciencia de la Salud.

Dichos hábitos saludables van desde cepillarse los dientes, abrocharse el cinturón en el coche, aprender a ver la TV, ser tolerantes con los demás, enseñarles a decir no (aunque el resto del grupo presione a decir que sí, ya que lo fácil es ceder pero el fuerte sabe mantenerse en su posición), no fumar, realizar ejercicio físico ( que evita el sobrepeso, reduce la tensión arterial, aumenta el colesterol bueno y mejora la autoestima y la confianza en uno mismo; eso sí, siempre planteado como diversión y superación personal, no como competición ya que se trata de forjar personas sanas, no campeones)….y finalmente aprender a comer.

Pues bien en este punto, indica que la dieta ha de ser:

– variada: la dieta ideal para los niños debe basarse en frutas (cada día), vegetales, cereales, legumbres, pescados, carnes y lácteos.  Y dejar como consumo ocasional los refrescos, alimentos procesados, frituras, etc.

– y moderada: hemos pasado de la desnutrición infantil a la sobrenutrición por lo que hay que enseñar a los niños a que no se acaben el plato cuando no tienen más hambre.

De todos los hábitos saludables, el más importante para la salud es tener una dieta correcta. Por ello desde Comefruta animamos a todas las madres a dar a sus hijos las mejores frutas que, con su gran sabor y calidad, chiflarán a todos los peques y les harán disfrutar de la mayor fuente de vitaminas y minerales.