Cómo preparar una buena papilla de frutas

Una madre en apuros: la papilla de frutas

Cuando me convertí en madre no tenía ni idea de los nuevos retos que me esperaban. Dejar de dormir, dar de mamar y cuando el bebé cumplió 5 meses tocaba empezar con la papilla de frutas.

La pediatra me puso al día. Tenía que empezar por las frutas básicas, plátano, manzana, pera y naranja. Al principio por separado y luego mezclándolas en las combinaciones que yo quisiera. Aquí puedes consultar la receta paso a paso.

La primera vez que me habló de la pera conferencia me imaginé a una pera dando una charla en la universidad. A estas alturas ya sé distinguir la pera conferencia de la de agua. La manzana golden de la reineta y, por supuesto, el famoso plátano de Canarias de una humilde banana.

Pelar, triturar y a merendar… o no

Parecía fácil, pero ya sabemos que en el mundo de las madres nada es fácil. Yo preparaba la papilla de frutas con mucho esmero y alegría, como las madres de los anuncios, pero la nena tomaba dos cucharadas y se cerraba en banda.

Probando la papilla me di cuenta de que efectivamente no estaba rica. La mayoría de las veces compraba la fruta en el supermercado y en las peores ocasiones en el chino de la esquina. Muchas veces las peras estaban duras o las naranjas amargas y la papilla de frutas acababa en el fregadero.

En seguida me entraron las dudas…

¿Cómo preparo yo una buena papilla de frutas?

Me di cuenta que para preparar una buena papilla de frutas tenía que comprar buen género, como dice mi abuela. La cosa cambiaba cuando preparaba la papilla con fruta rica y en su momento de maduración. De esta forma mi hija devoraba la merienda.

Viendo la reacción de mi hija con la papilla me dio por pensar en qué tipo de alimentación quería ofrecerle. Al fin y al cabo eran los primeros alimentos después de la leche materna y como madre primeriza me generaba cierta preocupación.

Empecé a fijarme en más en la procedencia de las frutas y verduras que compraba en el supermercado y en el etiquetado de los potitos industriales. Me preocupaban ciertos temas que no me había planteado hasta el momento:

  • Los pesticidas químicos que se usan en la agricultura convencional
  • Los azucares añadidos en muchos alimentos etiquetados como infantiles
  • Los ingredientes ocultos que encontraba en los potitos, como el almidón de maíz o de arroz
  • La posible pérdida de vitaminas y otras propiedades durante el procesamiento industrial
  • La cantidad de aditivos, colorantes y conservantes que contiene la comida procesada
  • El sabor de las comidas que le daba

Una madre sin tiempo preocupada por la alimentación

preparar papilla de frutas

Me di cuenta que la mejor papilla que le podía dar a mi hija era la preparada en casa con frutas y verduras de calidad. Esta teoría es muy bonita pero también es verdad que siendo madre a veces no hay tiempo ni para darse una ducha. Yo iba por la vida como pollo sin cabeza pero conseguí organizarme:

  1. Planificaba las compras para tener siempre fruta y verdura fresca en casa (no más escapadas al chino)
  2. Preparaba más cantidad de golpe y congelaba el sobrante para días posteriores

No quería que la falta de tiempo me impidiera darle a mi hija una alimentación de calidad.

¿Y tú? ¿Cuáles son tus trucos para preparar una buena papilla de frutas?

 

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