Frutas para diabéticos

Una alimentación saludable y una dieta equilibrada acompañada de ejercicio físico siempre es un buen aliado para prevenir o frenar el desarrollo de cualquier enfermedad; pero es especialmente importante en el caso de la diabetes*. Las personas que sufren esta patología deben seguir una dieta rica en frutas, verduras y fibra y bajo en alimentos grasos. Hoy nos centraremos en las frutas para diabéticos, tanto las permitidas como las que están terminantemente prohibidas.

Las frutas para diabéticos más recomendadas por los expertos se engloban en dos grandes grupos: los cítricos y los frutos rojos. Dentro de los cítricos, mis favoritos (por sus numerosas propiedades y por su sabor) son las naranjas y los pomelos. Ya sabéis que soy una gran fan de las naranjas, especialmente en formato zumo y para la hora del desayuno; pero hoy os invito a acercaros al pomelo. Al ser un cítrico, es muy rico en vitamina C y, además, es rico en fibra, potasio y tiene propiedades digestivas y diuréticas. Bondades especialmente a tener en cuenta si se tiene diabetes.

Y, dentro de los frutos rojos, me quedo con los fresones. La semana pasada encargué una caja a ComeFruta y aluciné. Así que, tanto si eres diabético como sino, ¡date un gustazo! Para conservarlos en perfecto estado, guárdalos en la nevera o en un lugar fresco, ventilado y sin luz.

frutas para diabéticos*La diabetes es una enfermedad producida por una alteración del metabolismo. Se caracteriza por un aumento de la cantidad de glucosa en la sangre y por la aparición de complicaciones microvasculares y cardiovasculares que incrementan sustancialmente los daños en otros órganos y la mortalidad asociada con la enfermedad y reduce la calidad de vida de las personas afectadas.

Afecta a entre el 5 y el 10% de la población general y está infradiagnosticada. Debe tenerse en cuenta que se estima que por cada paciente diabético conocido existe otro no diagnosticado. Su frecuencia aumenta significativamente con la edad y también con el exceso de peso y la vida sedentaria.
Fuente: Ministerio de Salud de España