¿Las uvas sin pepitas son transgénicas?

uvas sin pepitas

Se acerca la Nochevieja y con ella, la tradición de despedir el año comiéndonos las doce uvas. ¿Eres de los que las compra sin pepitas o de los que no se atreve a hacerlo porque no sabe si las uvas sin pepitas son transgénicas? Continúa leyendo y sal de dudas.

Las pepitas son molestas y, en algunos casos, también peligrosas, por lo que los seres humanos llevamos miles de años luchando contra las pepitas en las frutas. En el caso de las uvas, lo cierto es que hay bastantes variedades de uvas sin pepitas, y de momento, ninguna de ellas transgénicas. ¿Te preguntas por qué?

¿No te resulta curioso que estemos habituados a comer plátanos sin pepitas y nunca nos hayamos preguntado cuál es el motivo? Al igual que ocurre con la sandías sin pepitas o con algunos cítricos y tomates, este tipo de frutas surgen de un proceso conocido como pertenocarpia, el cual se apoya en la hibridación de las plantas y no en la fertilización, lo que da como resultado frutas estériles o sin pepitas, cuyo consumo es totalmente seguro.

En España, gracias al proyecto Grapegen,  tenemos todo un universo de investigación, genética y alta tecnología orientado a buscar las variedades de uva que, por su color, forma, gusto y/o textura, más aceptación tienen en los mercados. No se trata de modificar genéricamente la uva, sino de buscar nuevas especies hibridando las miles que ya existen. Por tanto, gracias a la combinación de innovación, seguridad de los productos, sostenibilidad de la actividad agraria y respeto por el medio ambiente, los productores nos ofrecen frutos con una mayor calidad organoléptica, que son fáciles de comer y evitan, en el caso de niños y ancianos, posibles ahogamientos.