“MANZANITA FELIZ Y SONRIENTE” MEJORA TU BOCA

El inicio de la venta de la pasta de dientes en EEUU fue una campaña de marketing diseñada por Claude C. Hopkins para Pepsodent a principios del siglo XX (años 30).

La campaña tuvo mucho éxito a pesar de que realmente la pasta de dientes no elimina la capa de suciedad que cubre los dientes  (“película” oscurecedora del esmalte), cosa que sí se consigue al comer una manzana al igual que frotar los dientes con un dedo, cepillarlos o enjuagarse.

Hopkins sostenía que para crear un hábito lo primero es encontrar una señal sencilla y obvia que te lleve a realizar una rutina para conseguir un premio claramente definido.

Señal  (cue) ->hábito (routine) -> recompensa o premio (reward)

Para  lanzar su campaña de marketing transmitió la idea de  que al pasar la lengua por los dientes se sentía la “capa de suciedad” y ésa era la señal  (tener la sensación de tener los dientes sucios) que automáticamente  generaba el hábito de lavarse los dientes consiguiendo así la recompensa:  ser más guapos y tener mejor sonrisa.

A pesar de que la pasta por sí sola no eliminaba la capa, la campaña tuvo mucho éxito. Quizá hoy es más acertado “vender” la idea de que  comer una manzana produce efectos similares a lavarse los dientes y ayuda a tener una sonrisa perfecta. Así hoy en día la secuencia mental sería:

Sentir dientes sucios -> comer manzana-> sonrisa perfecta y buen sabor de boca